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Viaje en coche eléctrico: Castro Urdiales – Santiago de Compostela – Castro Urdiales

Santiago de Compostela en Scenic E-Tech

Llevo ya cuatro años viajando a Santiago de Compostela en mi Peugeot e-208. Es un coche eléctrico fiable y eficiente para recorridos cortos y medianos, pero en viajes largos nos limita bastante: no podía recorrer más de 200 km seguidos por autopista sin planificar cuidadosamente las paradas de carga. Cada viaje era un pequeño ejercicio de logística.

Este año las cosas han cambiado tras la adquisición del Renault Scénic E-Tech, comprado en abril. Con él podía recorrer casi 400 km seguidos sin preocupaciones y aprovechar cargadores rápidos con mayor comodidad. Este viaje fue la oportunidad perfecta para comparar cómo cambia la experiencia de viajar en eléctrico con un coche más potente y con mejor autonomía.

Predicción pesimista del planificador de rutas

Salí de Castro Urdiales con la batería al 100 % y un poco de tensión, porque el planificador de rutas de Google Automotive decía que llegaría a Tapia de Casariego con 1 % de batería. Sin embargo, gracias al modo ECO, limitando la velocidad a 115 km/h y sin usar el aire acondicionado en este tramo, llegamos con un 21 % de batería restante. Solo añadí cinco minutos más al trayecto por mantener la conducción eficiente.

Hasta Tapia de Casariego

Recorrimos 343,2 km a una velocidad media de 101 km/h, con un consumo medio de 19,1 kWh/100 km, lo que demuestra que los trayectos largos son perfectamente viables si se conduce de forma cuidadosa.

Lo rompió y movió de su emplazamiento

Al llegar a Tapia de Casariego me encontré con que las dos bocas de carga de Zunder estaban ocupadas. En una de ellas había un coche híbrido enchufable que, según el otro conductor que estaba cargando, llevaba allí más de una hora totalmente cargado y bloqueando la manguera del cargador. Tras esperar un buen rato, llegó el propietario y sin dar explicaciones, retiró su coche. Parece ser que nuestras miradas de desaprobación hicieron mella en él porque se puso nervioso y al hacer la maniobra para salir del parking se golpeó fuertemente contra la caseta de acometida del punto de carga y rayó todo el lateral de su nuevo y flamante Seal U-DM-i. Fue un recordatorio, o el Karma, de lo importante que es ser responsable en estaciones compartidas; aunque solo sea por empatía hacia los demás.

La empatía brilla por su ausencia.

Cargué 40 minutos, sumando 56,48 kWh por 22,76 €. Durante los primeros ocho minutos la carga funcionó a 150 kW, y luego se redujo a 75 kW cuando llegó otro coche.

Segundo trayecto hasta el destino

Desde Tapia de Casariego hasta Santiago de Compostela, ya con aire acondicionado encendido, recorrimos 180,6 km a 83,8 km/h de media y un consumo de 20,1 kWh/100 km. En total, la ida sumó 523,8 km, con una velocidad media de 95 km/h y un consumo medio de 19,4 kWh/100 km, incluyendo la parada de carga. La conducción eficiente demostró ser efectiva sin añadir apenas tiempo extra.

Iglesia de la Virgen Peregrina de Pontevedra

Durante mi estancia en Santiago de Compostela, utilicé el coche todos los días para moverme por la ciudad, haciendo los desplazamientos habituales. Además, aproveché para hacer un par de excursiones cortas por la zona: un día fui a Boiro, Ría de Arousa, y otro día visitamos Pontevedra.

Cuatro cargadores, entre 11 kW y 22 kW, en el parking de un hospital

Para todos estos trayectos utilicé unos cargadores AC que Endesa tiene situados dentro del parking de un hospital, dos de 11 kW y otros dos de 22kW que me permitió cargar el coche durante varias horas sin prisas. Generalmente recogía el vehículo cuando estaba al 80 % de batería, y el último día lo dejé cargando hasta el 100 % para asegurarme de tener autonomía suficiente para el viaje de vuelta.

Aunque mi Renault Scénic E-Tech solo puede cargar hasta 7,4 kW en corriente alterna, estos cargadores tenían un precio muy razonable de 0,35 €/kWh. Gracias a esto, pude recorrer Santiago y alrededores con total comodidad y tranquilidad, sin preocuparme por la batería, y llegar al día de la vuelta con el coche completamente cargado.

Ciudad de la Cultura de Galicia

Por cierto, es el quinto año en el que no tengo que preocuparme por encontrar aparcamiento en Santiago de Compostela. Los coches eléctricos podemos aparcar en las zona azules sin limite de tiempo ni sacar ticket. En Santiago de Compostela hay zonas verdes (en las que se puede aparcar durante el día sin ticket y la noche está reservada a los residentes), zonas azules (con diferentes limites de tiempo, pero en ningún caso mas de 4 horas), zonas amarillas (reservadas a ciertos colectivos como autobuses escolares, ambulancias, etc) y blancas donde el aparcamiento es gratuito. Y luego hay combinaciones de dos colores; por ejemplo, verde/azul que significa que durante la noche pueden aparcar solo los residentes pero que durante el día se comportan como zonas azules y hay que pagar por unas horas.

Estimación de batería en la parada de vuelta

Trece días después comenzó la vuelta, saliendo de Santiago con la batería al 100 %. El planificador de rutas me decía que a la parada de Gijón llegaría con un 27 %, pero finalmente llegamos con el 34 %, un margen más que suficiente.

Los cargadores rápidos que utilicé en viaje fueron siempre de Zunder, gracias a mi suscripción que me permite pagar 0,40 €/kWh. El primer cargador que probé decía ser de 100 kW, pero solo entregaba 50 kW, así que no esperé demasiado y me cambié a otro cargador cercano de 250 kW. La primera carga duró 19 minutos (14,04 kWh) y la segunda 23 minutos (29,39 kWh), lo que permitió completar los 524,8 km de vuelta a una velocidad media de 91 km/h y un consumo de 19,4 kWh/100 km, incluyendo paradas y cambio de cargador.

Zunder ha desplegado en Gijón una enorme red de cargadores

Todo el recorrido de vuelta se realizó con aire acondicionado encendido, mostrando que el coche mantiene eficiencia y autonomía incluso usando el climatizador durante todo el viaje.

En resumen, estas fueron las cargas y los importes gastados:

Carga en Tapia de Casariego

  • Duración: 40 minutos

  • Energía añadida: 56,48 kWh

  • Coste: 22,76 €

Cargas en Santiago de Compostela

  • Energía añadida: 47,47 kWh. Coste: 16,61 €

  • Energía añadida: 22,93 kWh. Coste: 8,03 €

  • Energía añadida: 40,37 kWh. Coste: 14,13 €

  • Energía añadida: 26,16 kWh. Coste: 9,16 €

  • Energía añadida: 15,47 kWh. Coste: 5,41 €

Total desplazamientos urbanos: 152,4 kWh → 53,34 €.

Cargas en Gijón

  • Duración: 19 minutos (50 kW)

  • Energía añadida: 14,04 kWh

  • Coste: 5,62 €

  • Duración: 23 minutos (250 kW)

  • Energía añadida: 29,39 kWh

  • Coste: 11,76 €

Total cargas Gijón: 43,43kWh → 17,38 €.

Total viaje: 252,31kWh → 93,48 €.

Viajar en coche eléctrico ya no es una preocupación. Con un vehículo moderno como el Renault Scénic E-Tech, los trayectos largos son cómodos, predecibles y eficientes. El modo ECO ayuda a ahorrar energía sin apenas añadir tiempo, y los cargadores rápidos y de AC permiten mantener la batería lista en todo momento.

La experiencia en Tapia de Casariego sirve como recordatorio: los cargadores compartidos deben usarse con responsabilidad. Dejar un coche bloqueando el punto de carga es una falta de cortesía y empatía.

En definitiva, viajar en eléctrico es totalmente viable, y cada año que pasa se hace más fácil y cómodo. Solo hace falta planificar un poco, conducir con cabeza y aprovechar las ventajas que ofrece un coche eléctrico moderno.

Si queréis echar un vistazo a los viajes de 2021, 2022 y 2023 pinchar en los links.

Un saludo a todos y buen viaje.

Primer viaje largo

El Scenic ya ha recorrido mas de 7.000km, aunque la mayoría en recorridos cortos; es decir, recorridos que no necesitaron de una carga fuera de casa. Cargando al 80% la autonomía del día a día viene a ser de unos 360km con lo que el radio de acción se sitúa en unos 180km que es más que suficiente para recorrer Cantabria o Pais Vasco volviendo de nuevo a casa para repostar.

Cuevas del Valle y al fondo la Sierra de Gredos

Cuevas del Valle está a unos 492 km de casa así que tiré del planificador de rutas que incorpora el coche. Antes ajusté mis preferencias en cuanto a proveedores de carga. Elegí a Zunder como el principal ya que tengo una oferta de 0,4€/kWh durante un año gracias a que me hice socio de AUVE (Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos).

Itinerario propuesto por el navegador

De todas las posibles rutas que indica el navegador, la más económica y rápida es la que discurre por la A-8 hasta Torrelavega, luego la A-67 hasta fundirse con la A-62 a la altura de Venta de Baños, seguir por la A-62 hasta Tordesillas, luego tomar la A-6 en dirección a Madrid para después tomar la N-403 hasta Ávila, luego la N-110 para salir de Ávila y finalmente la N-502 que nos llevará hasta Cuevas del Valle. El navegador nos sugiere una parada de 30 minutos en Simancas para cargar en la red Zunder.

El planificador de rutas no tiene en cuenta el modo de conducción así que es bastante pesimista en cuanto a la estimación del gasto de batería. Habitualmente voy en modo ECO así que la velocidad máxima está limitada a 115km/h; hasta 117km/h si vas cuesta abajo sin consumir. Aunque entre Castro Urdiales y Simancas la estimación es gastar el 89% de la batería, salimos con el 100% y estima que llegaremos con un 11% a Simancas, la realidad fue que llegamos con el 34% de batería y consumimos solo el 66%.

Pusimos a cargar el coche en uno de los 4 postes de hasta 300kWh que Zunder tiene en Simancas y aprovechamos para dar una vuelta rápida por el pueblo. A esas horas, las 18:30, y con esos calores, 36ºC, poca gente se atrevía a merodear por las calles y los pocos que había estaban a la sombra en las terrazas de los bares que permanecían cerrados. Entre unas cosas y otras, la vuelta al pueblo nos llevó casi 40 minutos así que paramos la carga con el coche al 90%, mas que suficiente para llegar a nuestro destino.

Detalle de la carga a la ida

Cargué 51,76kWh (entre el 34% y el 90%) y como la batería no estaba a un porcentaje de capacidad bajo, la potencia máxima de carga solo llegó a los 121kW. En total, con la oferta de AUVE, pagué 20,86€.

La llegada a Cuevas del Valle se produjo a las 21:30, tras 6 horas de viaje y 491,5km recorridos; casi 12km menos de los que apuntaba el navegador. El consumo medio del viaje se situó en 18,9kWh/100km; un consumo excelente si tenemos en cuenta que el climatizador funcionó durante todo el viaje (vimos temperaturas de hasta 38ºC en el exterior) y que subimos el Puerto del Pico (1.350m de altura) para llegar a Cuevas del Valle que está a 850m.

Zona de baños helados en Cuevas del valle


Quise hacer la vuelta parando en también en Simancas pero me acobardé. El jueves llegué a Cuevas del Valle con el 45% de batería pero como al día siguiente volvimos al Puerto del Pico a comer en La Parada del Arriero y el último día fuimos a desayunar a Mombeltrán, al Café Bar Gredos, tenía un 40% de batería para llegar a los cargadores de Simancas. Según el pesimista planificador, llegaría a Simancas con el 0% de batería. Ahora, por los cálculos que hice, hubiera llegado con un 5% pero estos viajes en familia procuro que sean lo mas placenteros y relajantes posible así que no me arriesgué e hice una parada intermedia muy corta.

Tuve miedo y planifiqué otra parada mas

Salimos de cuevas del Valle a las 11:45 con la intención de parar en Simancas a las 14:30 y aprovechar para comer mientras cargábamos el coche. Como tenía miedo de no llegar a Simancas con ese 40% de batería, paré en Arévalo, en una estación de carga de Iberdrola con cuatro postes de 200kWh y otros dos de 50kWh. Como nos sobraba tiempo, cargué en uno de los postes de 50kWh a 0,45€/kWh, durante 8 minutos. En total fueron 6,36kWh, añadí un 7% mas a la batería, con un coste de 2,87€.

Cargador Iberdrola en Arévalo

La llegada a Simancas fue a las 14:10 con un 12% de batería. Si restamos el 7% que inyecté en la anterior parada, hubiera podido llegar con el 5% a Simancas sin hacer esa parada intermedia. Como estaba previsto, mientras se producía la carga, comimos en el restaurante Las Tercias; sitio muy recomendable. Entre que la comida fue excelente y el sitio muy confortable, se nos alargó mucho la comida y la recarga. En total cargué 78,97kWh (entre el 12% y el 99%) y como la batería esta vez estaba a un porcentaje de capacidad bajo, la potencia máxima de carga llegó a los 146kW. En total, con la oferta de AUVE, pagué 31,83€. Podía haber interrumpido la comida, desplazarme al cargador y parar la carga en un 60% para optimizar el gasto; pero recorrer esas calles con el estómago medio lleno, a 30ºC, para ahorrar unos pocos euros, no me resultó nada tentador.

Detalle de la carga a la vuelta

El resto del viaje discurrió sin mayores complicaciones llegando a Castro Urdiales a las 18:30 tras 6,5 horas de viaje. El consumo medio a la vuelta fue de 17,0kWh/100km, tocaba bajar hasta el nivel del mar, y un consumo medio total en estos casi 1.000km fue de 17,8kWh/100km. Sin duda una buena cifra para el verano ya que podemos abordar viajes de 900km con una parada de algo mas de una hora para comer.

Solo un par de apuntes mas. El techo de cristal Solarbay cumple lo que promete. He conducido tanto a la ida como a la vuelta con temperaturas por encima de los 35ºC, en las horas centrales del día y con el sol incidiendo casi perpendicularmente al techo de cristal y tocándolo, con el dorso de la mano, casi no se calienta. Pero sobre todo, no deja que la radiación solar incida sobre la cabeza de los ocupantes. Yo tengo ya cuatro pelos y se perfectamente la diferencia que hay entre que el sol me pegue en la cabeza o no y puedo asegurar que con el Solarbay no existe esa sensación ni necesitas ponerte una gorra como hago cuando voy por la calle. Es verdad que el Solarbay no te evita tener que llevar el climatizador encendido pero eso ocurre en todos los vehículos por el efecto invernadero que producen los acristalamientos tan grandes a los que nos tienen acostumbrados los fabricantes de coches. Lo que sí digo es que el calor que añade el Solarbay al habitáculo es despreciable con respecto a lo que añaden el resto de los cristales. Tengo pendiente hacer una prueba mas empírica con mediciones reales que ya publicaré.

En segundo lugar he probado el control de crucero adaptativo con lectura de señales automática y me parece un gran invento. Te despreocupas de los límites de velocidad y de la velocidad del resto de los conductores. Es muy relajante y además funciona de manera anticipativa; es decir, si vas a 115km/h y vas a llegar a un tramo con un límite menor, por ejemplo 80km/h, no cambia la velocidad en el momento de llegar a ese nuevo límite, sino que lo hace lo suficientemente antes como para que ya vaya a 80km/h cuando rebase esa nueva señal. Eso evita "comerte" radares ya que muchas veces la señal con la nueva velocidad y el radar están demasiado próximos y al coche no le da tiempo a bajar a esa velocidad. En el caso contrario, cuando el nuevo limite de velocidad es mayor que el anterior, empezará a subir a la velocidad del nuevo límite, al cruzar la señal; nunca antes.

Y esto ha sido todo por hoy, nos vemos en próximas entradas al blog. Y mientras tanto, ojo a la carretera y buenas vacaciones de verano.