Llegó algo que muchos esperaban: el One Pedal

Si tienes un eléctrico y ya has probado el famoso One Pedal de Tesla, sabes perfectamente de qué va la película. Si no, te lo resumo rápido, porque este sistema ha llegado ahora también a Renault y está dando bastante conversación.

One Pedal activado.

El One Pedal no es otra cosa que conducir solo con el acelerador. Levantas el pie y el coche empieza a frenar, gracias a la regeneración, y es capaz de detenerse sin tener que tocar el freno. El Tesla fue de los primeros coches donde se popularizó de verdad este sistema. La idea es sencilla, menos movimientos del pie derecho, más eficiencia y en teoría más comodidad en ciudad.

El problema es que esto no es lo que hemos aprendido toda la vida al volante. Venimos de un sistema donde frenar es una acción clara, pisas el freno y decides la intensidad. Aquí cambia el concepto, porque ya no frenas actuando, sino dejando de acelerar. Y aunque te adaptas, el cerebro necesita su tiempo para recolocarse.

Aviso de la actualización.

Y aquí entra la novedad que me ha tocado estos días con Renault. El 1 de abril me llegó un aviso en la app My Renault indicando que había una actualización OTA próxima para el vehículo, es decir, una actualización por Internet directamente al coche, sin pasar por taller ni concesionario. Algo que, por cierto, no todos los Renault Scénic han tenido igual de suerte, ya que las unidades con fabricación anterior a 2025 van a tener que pasar por el servicio técnico para realizarla. Pero aunque el aviso llegó ese día, no ha sido hasta el 24 de abril cuando realmente me ha saltado en el coche la actualización para iniciarla.

En mi caso se trata de la actualización del Motor Electrico 3.1.2, que es la que incorpora el One Pedal. La instalación se hace en tres fases: una primera de descarga de unos 3 minutos que incluso hice en marcha, una segunda de preparación de unos 19 minutos también en conducción, y una tercera de instalación propiamente dicha de unos 25 minutos, donde ya tienes que dejar el coche aparcado en P, salir del vehículo, cerrarlo y confirmar la actualización para que se haga de forma automática.

Tras 22 minutos ya está preparado para instalar.

De hecho, lo más complicado de todo el proceso no fue la actualización en sí, sino encontrar sitio para aparcar, porque cuando llega el fin de semana en mi zona aparcar se convierte en una pequeña odisea. Una vez completadas estas fases queda instalada la actualización Motor Electrico 3.1.2, que es la que activa el One Pedal.

Y a partir de ahí es donde empieza lo interesante de verdad, porque ya no es teoría ni promesas de software, sino cómo se comporta el coche en el día a día con este nuevo modo activado. La pregunta es inevitable: ¿esto del One Pedal es realmente una mejora clara o es uno de esos cambios que te obligan a reeducarte como conductor?

Porque una cosa es verlo en un vídeo o probarlo cinco minutos, y otra muy distinta es convivir con ello en tráfico real, rotondas, frenadas imprevistas y con una memoria muscular que llevas años construyendo de otra manera. En las siguientes líneas te cuento cómo lo estoy viendo yo después de activarlo y por qué, pese a lo moderno que suena, no tengo tan claro que sea tan redondo como lo pintan.

Que sí, que tiene cosas buenas, sobre todo en ciudad o en atascos, donde puede resultar cómodo, pero en general me sigue pareciendo un sistema bastante delicado. Y ahora lo digo con más fundamento. En su día probé un Tesla y ya me dejó mosca, pero ahora que lo he usado en el día a día, esa sensación se me ha confirmado bastante.

One Pedal.

Cuando te acercas a otro coche despacio, puede parecer hasta cómodo, incluso curioso al principio. Pero a mí hay algo que me chirría mucho, y es el tema de la memoria muscular. Estamos acostumbrados de toda la vida a lo mismo, quieres frenar, cambias de pedal y aprietas el freno más o menos según necesites. Es automático, no lo piensas. Cuanto más aprietas, más frena. Punto. Con el One Pedal eso cambia bastante. Aquí frenar es levantar el pie. No hacer, sino dejar de hacer. Y aunque al principio te adaptas, el problema viene cuando mezclas esto con la forma de conducir de siempre.

Sin One Pedal, levantas el pie del acelerador, el coche sigue rodando y tú decides cuánto frenar. Muchos ya lo hacemos casi sin pensar, calculas la distancia, juegas con la inercia, un poco de regeneración y listo. Lo tienes interiorizado. Con el One Pedal dependes primero de la retención del coche. Y sí, en conducción normal puedes llegar a parar sin tocar el freno, eso está claro. El tema es que no tienes ese control fino inmediato como con el pedal de freno. Si necesitas más frenada o reaccionar más rápido, ya tienes que ir al freno. Y ese cambio, cuando llevas rato conduciendo solo con un pedal, no siempre sale tan natural como en el sistema de siempre.

Y aquí vuelve la memoria muscular. En una situación normal reaccionas sin pensar, pero con este sistema puede haber ese pequeño momento de duda, de si con soltar más el pie vale o si tienes que pisar freno. Y ese instante, aunque sea mínimo, no siempre ayuda. Y en mojado o con poca adherencia, todavía me gusta menos. No es lo mismo modular con el freno que levantar el pie y confiar en cómo actúe el coche.

Ahora bien, hay un punto donde sí tengo que reconocerle algo positivo al One Pedal, y es en el consumo. Curiosamente, no tanto por el sistema en sí, sino por cómo te obliga a conducir. Como no tienes tan claro si la regeneración va a ser suficiente en cada situación o si esa frenada levantando el pie va a bastar para detener el coche justo donde quieres, tu forma de conducir cambia. Empiezas a anticipar mucho más. Calculas mejor las distancias, levantas antes el pie, evitas acelerones innecesarios y haces una conducción mucho más previsible. Y eso, inevitablemente, reduce el consumo.

También ayuda ese último tramo de frenada completamente regenerativa, cuando el coche es capaz de detenerse por sí solo sin usar el freno. Toda esa energía que en un coche sin One Pedal se perdería, aquí se recupera, y en ciudad, donde estás constantemente arrancando y parando, se nota. Pero como he dicho ya, el ahorro no viene tanto de que el sistema sea mejor, sino de que el conductor cambia su manera de conducir. Es más una consecuencia indirecta que una ventaja pura del One Pedal.

Y además, esto no es solo una sensación mía. Empiezan a salir ya algunos estudios, y curiosamente muchos vienen de China, que ahora mismo es probablemente el mayor laboratorio real de coche eléctrico del mundo. Uno bastante reciente de la Universidad de Tongji, titulado "One-pedal or two-pedal: Does the regenerative braking system improve driving safety?", concluye que en el modo One Pedal se retrasa el paso del acelerador al freno, aumenta la incertidumbre sobre cuándo hay que frenar realmente y que, en situaciones imprevistas, ese pequeño retraso puede empeorar la seguridad. Es decir, justo ese momento de duda del que hablaba antes no es solo una percepción personal, sino que empieza a medirse.

Conducción con pedal único.

Otro estudio, titulado "Evaluation of regenerative braking based on single-pedal control for electric vehicles", sobre sistemas de regeneración con un solo pedal también apuntan a que, aunque pueden mejorar la eficiencia y la comodidad, cambian de forma significativa la interacción con el vehículo y obligan al conductor a adaptarse. Al final, el patrón se repite: en condiciones normales funciona bien, pero cuando la situación deja de ser previsible, es donde pueden aparecer los problemas.

En resumen, que sí, que para ciudad puede tener su punto, pero a mí me parece un sistema al que hay que adaptarse demasiado y que va un poco en contra de lo que llevamos haciendo toda la vida al volante. No lo veo como una mejora clara en seguridad ni en control, más bien como algo que puede darte un susto cuando menos te lo esperas. Sigo pensando que aporta más inconvenientes que ventajas y que, precisamente cuando más te acostumbras al sistema, es cuando puede acabar dando algún disgusto.

Y al final, para mí, lo del One Pedal se va a quedar como lo de la aceleración fulgurante de los eléctricos: está muy bien para enseñárselo y sorprender a alguien. Cuando se monta un cuñado o un amigo que no ha probado uno, ya tengo el pack preparado: activo el One Pedal para que vea que no toco el freno y luego un acelerón de los que te recolocan hasta los empastes. Y después de la demo, vuelta a lo de siempre, modo eco, regeneración al 4 y a conducir normal.

Un saludo a todos los lectores y hasta junio.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se respetuoso y no digas a los demás lo que no quisieras escuchar de ti. Gracias