Cuando la boca de carga de tu coche eléctrico se bloquea: qué pasó y cómo lo solucioné

El pasado 9 de marzo me desperté con una sorpresa nada agradable: mi coche eléctrico no había cargado durante la noche. Al revisarlo, me di cuenta de que no había insertado el conector del cargador hasta el fondo. Ahí entró en acción la pestañita de bloqueo, un mecanismo de seguridad que impide que alguien retire el cable mientras el coche está cargando. Como el conector no estaba completamente insertado, el coche pensó que todo estaba correcto… pero en realidad no cargó nada.

Intenté introducir el conector con más firmeza, pero seguía sin entrar. Con la linterna comprobé que la pestaña de bloqueo estaba bajada y no había manera de levantarla. He leído casos similares en otros usuarios, algunos más problemáticos, donde la manguera quedaba atrapada y el coche imposible de mover, especialmente en viajes largos. Un verdadero desastre si ocurre fuera de casa.

Puerto de carga bloqueado

Este fallo le puede pasar a cualquiera. Basta con que mientras estás conectando el cable alguien te interrumpa: una llamada, un niño que se cae delante tuyo, o cualquier distracción. Si no acabas de meter el conector y el cargador ya estaba listo para cargar, el sistema puede bloquear el pestillo antes de tiempo. El coche “cree” que está cargando y la boca de carga queda atrapada.

Decidí llamar a Renault y me indicaron que llevara el coche al taller de Laredo. Allí tuve que esperar varias horas mientras desmontaban la rueda y accedían a la boca de carga. Me explicaron que, siguiendo el procedimiento oficial, desbloquear el pestillo podía requerir unas cinco horas de trabajo, aunque el coche estuviera en garantía. Esto incluye quitar la rueda, la protección del paso de rueda, desmontar la boca de carga y revisar todo el mecanismo para verificar que sube y baja correctamente, sin tropiezos y sin piezas defectuosas que necesiten reemplazo.

Para acceder quitaron la rueda y el paso de rueda

Intenté comentarles algún “truco casero” que había visto en blogs, como manipular los pines de control CP y PP del conector, que se conectan antes que la fase y el neutro, y podrían desbloquear el pestillo sin tanto desmontaje. Pero ellos debían seguir el procedimiento oficial y no podían probar atajos.

No quise dejar el coche en el taller ese día porque necesitaba usarlo por la tarde. Sin embargo, ya fijé una cita para la mañana siguiente a las 8, con la intención de que durante ese día realizaran las cinco horas de pruebas y mantenimiento necesarias según el procedimiento oficial. Aproveché también para probar por mi cuenta algunas ideas sobre cómo desbloquear el pestillo, sin sustituir el procedimiento oficial.

Reflexionando sobre lo ocurrido, comprendí la causa del fallo: al insertar el conector lentamente, los pines de control se conectan primero. Si el cargador ya está listo para cargar, puede activar el bloqueo antes de que los pines de fase y neutro entren del todo. Resultado: el coche cree que está cargando, pero en realidad no pasa nada, y el pestillo queda atrapado.

En los cargadores rápidos, este fallo es menos frecuente al conectar el cable. Normalmente introduces el conector, lo sujetas y luego autorizas la carga desde la aplicación. El cargador aún no está listo para cargar, por lo que el pestillo no se bloquea prematuramente. Sin embargo, los cargadores rápidos presentan otro riesgo: al terminar la carga, la manguera es gruesa y pesada, y puede generar torsión entre el conector del coche y el del cargador. Si no sujetas bien el cable al pedir que el cargador deje de cargar, el pestillo puede quedarse atrapado. Mi consejo es sujetar firmemente la manguera antes de pulsar el desbloqueo, evitando fuerzas transversales que impidan que el mecanismo se libere correctamente.

Finalmente, conseguí desbloquear el coche en casa. Introduje el conector hasta donde podía, con el cargador preparado para iniciar la carga, y justo cuando empezó a “negociar” la conexión, presioné el botón lateral de desbloqueo que aborta la carga antes de que comience. Automáticamente, el pestillo volvió a su sitio y el conector quedó libre. Problema resuelto sin necesidad de pasar por el procedimiento largo del taller.

Pestaña de bloqueo retirada

No quiero que se malinterprete: las cinco horas de taller son totalmente necesarias para un diagnóstico completo. Ellos deben verificar todo el mecanismo, revisar el sistema de gestión, asegurar que el accionamiento sube y baja correctamente, comprobar posibles defectos en las piezas y reemplazarlas si es necesario. Esto es imprescindible para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento del vehículo.

El problema surge cuando necesitas continuar tu viaje. Pregunté qué pasaría si el coche se bloquea en un cargador rápido en la calle. La respuesta fue que no podrían hacer nada in situ: habría que desmontar todo, levantar el coche y quizá llamar a una grúa, un proceso largo y costoso. Lo ideal sería disponer de una solución manual de emergencia.

Retirar el taco de goma interior

Palma hacia arriba y meter el dedo corazón  la ranura

Buscar el bulón hacia la derecha de la ranura


Este es el bulón que hay que subir o bajar según convenga

Y efectivamente, existe un método manual que permite al menos liberar el conector: quitando un bloque de goma situado en la parte delantera, por dentro del capó, muy cerca de la boca de carga, se accede a una ranura estrecha. Introduciendo el dedo medio con la palma hacia arriba y palpando un poco hacia la derecha, se puede localizar una ruedita con un bulón que, al moverlo hacia arriba o abajo, desbloquea el pestillo. Renault no puede recomendar este procedimiento en sus manuales por el riesgo de cortarse y por el acceso estrecho, pero es seguro si se realiza con cuidado, ya que la zona de alta tensión está separada y fuera del alcance del dedo.

Ahí está el bulón que hay que subir o bajar (cortesía de Clément Tardy) 

Este método no sustituye el procedimiento oficial, pero permite salir de una situación crítica sin quedarse bloqueado, seguir el viaje y, posteriormente, acudir al taller para una revisión completa si fuese necesario. Una solución de emergencia que puede salvar de un quebradero de cabeza enorme.





Mantenimiento de los 30.000 km

Interior de las instalaciones

El mantenimiento de Renault debe realizarse cada año o cada 30.000 km, lo que antes ocurra. En mi caso, lo que se ha cumplido primero ha sido el kilometraje, ya que he alcanzado los 30.000 km ligeramente antes de que se cumpliera el año desde la compra. Finalmente, la revisión se ha efectuado con 30.684 km, apenas un pequeño margen por encima de la cifra redonda, pero dentro de lo razonable y acorde a lo que correspondía.

Al tener contratado el paquete de 5 mantenimientos, esta intervención estaba cubierta. El plan distingue entre mantenimiento tipo A y mantenimiento tipo B. El tipo A incluye:

  • Control de los niveles, estado y estanqueidad del circuito de frenado.
  • Control de la iluminación y señalización exterior. 
  • Control del estado y estanqueidad de los amortiguadores.
  • Control visual del estado del cableado de alta tensión en el compartimento del motor.
  • Limpieza del mecanismo de cierre de la trampilla de la toma de carga.
  • Control del estado y presión de los neumáticos y sistemas de seguridad de las ruedas.
  • Verificación de la presencia de los tapones de las válvulas de las ruedas.
  • Control del desgaste de pastillas y discos de freno.
  • Revisión de las escobillas del limpiaparabrisas y del nivel del líquido lavacristales.
  • Control de los calculadores con el útil de diagnóstico.
  • Reinicialización del aviso de mantenimiento en pantalla.
  • Documentación con colocación de la etiqueta de mantenimiento.

El mantenimiento tipo B es más exhaustivo y, además de todo lo anterior, añade:

  • Control de la iluminación interior.
  • Control del estado y estanqueidad de fuelles, silentblocks y rótulas.
  • Control de la corrosión.
  • Limpieza del techo solar, que en este caso sí equipa la unidad.
  • Limpieza y lubricación de la cerradura del capó.
  • Control de niveles, estado y estanqueidad del circuito de refrigeración.
  • Revisión del estado del parabrisas y de los retrovisores.
  • Control de la presencia de las etiquetas del airbag y del compartimento del motor.
  • Comprobación del funcionamiento de los testigos del cuadro de instrumentos.

Además, cada año o cada 30.000 km, sustituyen también el filtro del habitáculo.

En un uso estándar, de aproximadamente 15.000 km anuales, el plan de mantenimiento de Renault contempla alternar revisiones tipo A y tipo B cada año, manteniendo esa secuencia hasta completar los cinco años o alcanzar los 80.000 km. De esta manera, el vehículo va combinando intervenciones más básicas con otras de carácter más exhaustivo a lo largo del periodo contratado.

Cuando me acerque a los 80.000 kilómetros, algo que ocurrirá en algo más de dos años y antes de que el vehículo alcance los tres años de antigüedad, se llevará a cabo el último mantenimiento incluido en el paquete. En esa ocasión no se aplicará ni el esquema A ni el B, sino que se realizará una revisión integral de todos los puntos clave del vehículo con el objetivo de dejar constancia documentada de su estado general justo antes de finalizar el periodo de mantenimientos contratados.

Este planteamiento implica, en la práctica, que el mayor beneficio del paquete de 5 mantenimientos lo obtienen quienes realizan aproximadamente 15.000 km anuales. En ese escenario se alternan revisiones tipo A y tipo B durante cuatro años, combinando intervenciones básicas y completas. Además, en el tercer año se sustituye el líquido de frenos sin coste adicional y en el cuarto año se reemplaza la batería de 12 voltios también sin coste, lo que supone un valor añadido claro dentro del programa.

En mi caso, al realizar 30.000 kilómetros anuales, el calendario se concentra en el tiempo. Tendré dos mantenimientos completos tipo B y un mantenimiento final de revisión general antes de los 80.000 kilómetros, pero no llegaré a disfrutar de esa secuencia más amplia y escalonada de intervenciones que sí se produce cuando el uso anual es más moderado.

Renault Service Vidal de la Peña (Santander)

La recepción en el taller Vidal de la Peña en Santander ha sido especialmente ágil. En apenas cinco minutos el coche estaba recepcionado, sin esperas innecesarias ni trámites prolongados. La gestión ha sido rápida y profesional. El tiempo estimado para la intervención ha sido de una hora y media, y el coste de esta revisión, de no estar incluida en el paquete, habría sido de 122 €, una cifra razonable para un mantenimiento de 30.000 km en un vehículo eléctrico de este segmento.

Durante la visita he solicitado también el informe del estado de salud de la batería, con la intención de compararlo con los datos que obtengo a través de mi sistema OBD. Me interesa analizar posibles diferencias entre la medición oficial y la que ofrece mi propio software como referencia técnica y seguimiento a largo plazo. El resultado obtenido tras la revisión es muy positivo. Según la medición oficial de Renault, la salud de la batería se sitúa en el 99% de capacidad después de los kilómetros recorridos hasta ahora. Por su parte, el software que utilizo, Car Scanner, muestra un valor ligeramente distinto, concretamente un 98,64%.

SOH de la batería

La diferencia es mínima y probablemente se deba a los criterios de cálculo y al redondeo de los decimales que emplea cada sistema de medición. En cualquier caso, ambas cifras reflejan que el estado de la batería se mantiene prácticamente intacto y dentro de parámetros muy buenos tras este primer año y más de 30.000 kilómetros de uso.

SOH medido en Car Scanner

Aproveché la visita para consultar por la actualización que incorporará la función One Pedal. La información que me trasladaron apunta a que se implementará en los próximos meses mediante actualización remota, aunque la explicación fue bastante genérica y poco concreta. Sinceramente, me genera dudas que un cambio que afecta de forma directa al comportamiento dinámico y a la gestión de la frenada del vehículo se plantee únicamente como una actualización sencilla sin un procedimiento técnico claramente definido y supervisado.

En Francia, según la información disponible, sí existe un procedimiento claro. La actualización se realiza en el taller siguiendo un boletín técnico específico, el BT 88636, que establece de forma detallada cómo debe aplicarse la modificación y bajo qué condiciones debe verificarse su correcto funcionamiento. Todo ello me lleva a pensar que, aunque en España intentan ofrecer una respuesta ante la pregunta del cliente, probablemente aún no dispongan de un calendario ni de un procedimiento totalmente definido para nuestro mercado.

Fallo múltiple que solo se ha producido un día

En cuanto al comportamiento general durante este primer año y algo más de 30.000 km, la experiencia ha sido muy positiva. Únicamente he sufrido un episodio puntual en el que el sistema mostró múltiples errores derivados, según me han explicado, de un fallo de comunicación en una de las unidades de procesamiento durante el arranque. El procedimiento recomendado, salir del vehículo, cerrarlo y esperar entre diez y quince minutos para permitir un reinicio completo de las centralitas, ha demostrado ser eficaz y desde entonces no he vuelto a tener incidencias reseñables.

De cara al próximo año, la siguiente revisión llegará previsiblemente en el entorno de los 60.000 km. En verano realizaré además un viaje a Santiago de Compostela, donde analizaré consumos y comportamiento en desplazamientos largos.

Os comparto un balance económico estimado del ahorro acumulado en estos 30.684 km recorridos durante aproximadamente los últimos diez meses:

Durante este periodo el consumo medio eléctrico ha sido de unos 17kWh/100km, con un coste aproximado de 0,07€/kWh. Con estas condiciones, el gasto total en energía eléctrica para cubrir los kilómetros realizados ha sido de aproximadamente 365€.

Además, en mi caso hay un elemento adicional relevante. Aproximadamente un 35% de los kWh estimados de consumo han sido cargados en horas de producción fotovoltaica y, por tanto, a un coste cero. Sin embargo, para realizar un cálculo conservador y homogéneo, he considerado el supuesto más exigente, es decir, que el 100% de la energía consumida se hubiera pagado igualmente a esos 0,07€/kWh. De esta forma, el análisis es más prudente y comparable.

Si comparo esta situación con un vehículo diésel equivalente con un consumo medio de 5,5 litros cada 100 kilómetros y un precio del combustible de 1,40€/litro, el coste energético para recorrer la misma distancia habría sido de aproximadamente 2.363€ en combustible.

La diferencia entre ambos escenarios supone un ahorro en energía cercano a 1.998€ en favor del vehículo eléctrico.

A este ahorro energético se suman otros conceptos económicos relevantes. En el impuesto municipal he obtenido una bonificación del 75%, lo que representa un ahorro aproximado de 68€ anuales.

El mantenimiento realizado en esta ocasión está incluido dentro del paquete contratado. Si no estuviera cubierto, tendría un coste aproximado de 122€, importe que también puede considerarse como ahorro directo dentro del cálculo global.

Además, cuento con una bonificación en las autopistas de Bizkaia de unos 14€/mes. Considerando un periodo de alrededor de diez meses, el ahorro acumulado por este concepto asciende a aproximadamente 140€.

También he tenido un ahorro significativo en el sistema de estacionamiento regulado OTA del Ayuntamiento de Bilbao. En estos diez meses he abonado aproximadamente 65€ en concepto de aparcamiento gracias a la tarifa reducida aplicada a los vehículos eléctricos, conocida como ticket TECO. En un vehículo no eléctrico habría pagado el doble por el mismo uso, por lo que el ahorro estimado en este apartado ronda también los 65€ adicionales.

A ello se suma el ahorro en el sistema de estacionamiento regulado OCA en Castro Urdiales. En mi caso dispongo de una bonificación del 100% con carácter indefinido, lo que implica que no pago nada por la autorización de estacionamiento en zonas azules del municipio. Si no tuviera esta bonificación, el coste anual sería de aproximadamente 26€, importe que puede considerarse también como ahorro directo.

Si sumamos todos los conceptos, el balance económico estimado en este periodo queda de la siguiente manera:

Ahorro en energía frente al escenario diésel: 1.998€
Ahorro por impuesto municipal: 68€
Ahorro por mantenimiento incluido: 122€
Ahorro por bonificación en autopistas: 140€
Ahorro por OTA y ticket TECO: 65€
Ahorro por OCA en Castro Urdiales: 26€

El ahorro total acumulado en estos 30.684 km ronda aproximadamente los 2.419€.

Se trata de un cálculo basado en valores medios actuales y condiciones reales de uso, pero permite visualizar con claridad cómo la diferencia económica frente a un vehículo de combustión equivalente es significativa y cómo, incluso considerando un escenario conservador, la eficiencia energética y las ventajas fiscales y de movilidad generan un impacto positivo importante en el coste total de utilización.

Por el momento, el balance de este primer año no puede ser más satisfactorio. Sin incidencias relevantes, con costes contenidos y con una experiencia de uso que confirma la decisión tomada, continúo sumando kilómetros con la tranquilidad de que el conjunto responde exactamente a lo esperado.

Un saludo a los que siguen este blog y atentos a la carretera. 

Viaje Castro Urdiales - Elda - Castro Urdiales

1. Castro Urdiales – San Sebastián

El 3 de diciembre, salimos de Castro Urdiales a las 7:50 h con la batería al 93%, iniciando nuestro viaje rumbo a San Sebastián por la A-8. Esta autopista no tiene largos tramos rectos: cuenta con zonas limitadas a 100 km/h, algunos tramos a 120 km/h, y en las circunvalaciones de Bilbao y San Sebastián los límites bajan a 80 km/h. Condujimos todo el recorrido en modo Eco, con aceleraciones suaves propias del Renault Scenic E-Tech y sin superar los 115 km/h, manteniendo un consumo eficiente de energía. Durante el trayecto, nos encontramos con cierta lluvia, lo que exigió un poco más de precaución en los tramos más resbaladizos.

La temperatura exterior durante todo el trayecto se mantuvo entre 9 y 12 °C, mientras que dentro del coche mantuvimos la calefacción a 20,5 °C, lo que permitió un viaje cómodo sin afectar de manera significativa el consumo de la batería.

Una vez en San Sebastián, nos dedicamos a asuntos personales y pasamos la noche en la ciudad. Durante ese día y la mañana del 4 de diciembre, realizamos varias cargas estratégicas aprovechando paradas en centros comerciales y sitios donde la carga en alterna es barata, para poder salir hacia Zaragoza con la batería al 100%:

Endesa: 3,75 kWh → 1,31 €

Zunder: 25,78 kWh → 10,05 €

Repsol: 13,84 kWh → 4,98 €

Total cargado: 43,37 kWh

Total coste: 16,34 €

Al mediodía del 4 de diciembre, el coche había recorrido 169 km a una media de 64,8 km/h, con un consumo de 20,2 kWh/100 km, lo que refleja la eficiencia de la conducción en modo Eco y la influencia de los límites de velocidad, las condiciones de la carretera y el uso moderado de la calefacción.

2. San Sebastián – Zaragoza

El 4 de diciembre, salimos de San Sebastián a las 17:40 h, ya de noche, con la batería al 100% tras las cargas estratégicas del día. La temperatura exterior rondaba los 7–8 °C y el tiempo era muy desapacible, con mucha lluvia y viento, lo que exigió máxima precaución durante el trayecto hacia Zaragoza.

Previsión Donosti - Zaragoza

La ruta nos llevó primero por la A-15, una autovía de trazado complicado, con muchas curvas, obras y tramos estrechos, que junto con la conducción nocturna limitó la velocidad máxima durante todo el recorrido. A continuación continuamos por la AP-15 y finalmente por la AP-68, combinando tramos de autopista más amplios con otras zonas exigentes. Mantuvimos la calefacción interior a 21 °C para garantizar confort, dadas las bajas temperaturas exteriores y las condiciones meteorológicas.

Este tramo hasta Zaragoza tuvo una distancia de 254 km, con una velocidad media de 93 km/h y un consumo de 21,8 kWh/100 km, lo que refleja la exigencia de la carretera, las condiciones meteorológicas y la conducción nocturna.

Al llegar a Zaragoza, ya a unos 300 m de altitud, paramos para cargar el coche y cenar un poco, antes de continuar hasta nuestro destino para pasar la noche. La recarga en el cargador Zunder fue de 43,29 kWh por un coste de 19,48 €, lo que nos permitió seguir el viaje con autonomía suficiente y tranquilidad.

3. Zaragoza – Albentosa

El 4 de diciembre, salimos de Zaragoza pasadas las 22:00 h con la batería al 80%. La temperatura exterior durante todo el recorrido se mantuvo muy baja, entre 8 y 10 °C, mientras que la calefacción interior se mantuvo a 21 °C durante todo el trayecto para garantizar confort.

Cargamos en AC a 7,4kWh durante toda la noche

El trayecto discurre todo el tiempo por la autovía A-23, ascendiendo desde Zaragoza, situada a 300 m de altitud, hasta alcanzar los 1.000 m a la altura de Teruel, y posteriormente descendiendo hasta Albentosa. Aunque es autovía, presenta curvas y pendientes que requieren atención, lo que junto con la conducción nocturna y las bajas temperaturas hizo que la conducción fuese exigente. Durante todo el trayecto se condujo en modo Eco, ajustando aceleraciones y velocidad para optimizar la autonomía del Renault Scenic E-Tech.

Este hotel dispone en su parking de cargadores Wenea

Llegamos a Albentosa pasadas las 00:00 h de la madrugada del día 5 de diciembre con un 15% de batería. En las inmediaciones del lugar donde íbamos a dormir había unos cargadores de Wenea, que pudimos usar durante toda la noche para hacer carga en alterna a 7,4 kW, cargando 66,94 kWh a un coste de 25,43 €. Gracias a esta recarga, salimos de Albentosa al día siguiente con un 90% de batería.

Este tramo hasta Abentosa tuvo una distancia de 211 km, con una velocidad media de 92,8 km/h y un consumo de 26,0 kWh/100 km

4. Albentosa – Elda

El 5 de diciembre, salimos de Albentosa por la mañana con la batería al 90%, tras la recarga nocturna en los cargadores de Wenea.

El trayecto discurre inicialmente por la A‑23, descendiendo desde Albentosa, situada a 1.000 m de altitud, hasta las cercanías de Sagunto, a 100 m, y luego continúa por la AP‑7 y la A‑31 hasta Elda, donde se asciende nuevamente hasta los 430 m. La combinación de descensos y subidas, junto con las obras y limitaciones de velocidad en la AP‑7, hizo que el consumo medio se mantuviera relativamente bajo, pese a las exigencias del recorrido. Además, el tramo presentaba tráfico denso, con muchos camiones, lo que exigía concentración constante. El uso del control de velocidad adaptativo, junto con la función de lectura de señales, facilitó mantener la velocidad adecuada de manera precisa y segura. Durante todo el trayecto, la calefacción interior se mantuvo estable a 21 °C.

Al llegar a Elda, la batería estaba al 35%. Durante la tarde, entre la comida, la cena y el concierto de presentación de un libro, pude realizar recargas estratégicas. Intenté primero cargar en los cargadores rápidos de PlenErgi, con dos puntos de 60 kW y un precio de 0,3 €/kWh, gestionables sin tarjeta, como si fueran repostajes convencionales. Sin embargo, solo se alcanzaron 2,8 kWh, por lo que continué la recarga en Repsol y Endesa, obteniendo:

Repsol: 24,50 kWh, coste 11,64 € (dos recargas)

Endesa: 30,07 kWh, coste 10,52 €

Gracias a estas recargas, salimos de Elda el 6 de diciembre con un 96% de batería, listos para continuar la vuelta.

El tramo Albentosa – Elda tuvo una distancia de 245 km, una velocidad media de 96,9 km/h, y un consumo medio de 17,6 kWh/100 km, con temperaturas exteriores durante el recorrido entre 6 °C y 15 °C.

5. Elda – Honrubia

El 6 de diciembre, salimos de Elda sobre las 10:00 h de la mañana con la batería al 96%. La temperatura exterior durante todo el trayecto osciló entre 13 °C y 15 °C, con sol, algunas nubes y algo de viento lateral, aunque no muy fuerte. La conducción se realizó en modo normal, con aceleraciones estándar y velocidad máxima hasta 120 km/h, sin las limitaciones del modo eco.

Previsión Elda - Honrubia

La ruta discurre inicialmente por la A‑31 saliendo de Elda en dirección a Madrid, incorporándose posteriormente a la A‑3, pasando por Albacete, que se circunvala, y finalmente llegando a Honrubia, situada directamente sobre esta autovía. Durante el trayecto se asciende desde los 430 m de altitud en Elda hasta los 850 m de Honrubia, con un recorrido exigente que, junto al modo de conducción normal, resultó en un consumo medio de 26,5 kWh/100 km. La distancia total fue de 215 km, con una velocidad media de 105,9 km/h.

Cargadores Zunder de Honrubia

Al llegar a Honrubia, la batería estaba al 27%. Se realizó una recarga en Zunder de 45,78 kWh, con un coste de 20,60 €, lo que permitió recuperar energía suficiente para continuar con seguridad la siguiente etapa del viaje. Además, en Honrubia también existen cargadores de Wenea, aunque con un precio menos competitivo, disponibles como alternativa si fuera necesario.

6. Honrubia – Centro Comercial Plaza Norte 2, Madrid

El 6 de diciembre, después de la recarga en Zunder en Honrubia, salimos con la batería al 80% rumbo a Madrid. La temperatura exterior durante el trayecto osciló entre 13 °C y 14 °C, con cielo parcialmente nublado. La conducción se realizó principalmente en modo normal, con aceleraciones estándar y velocidad máxima hasta 120 km/h, adaptándose a los límites de las autopistas y a las condiciones del tráfico.

Interior del centro comercial

La ruta discurre íntegramente por la A‑3, pasando por la zona de Tarancón y otros tramos con tráfico moderado, hasta llegar a la circunvalación norte de Madrid, donde se encuentra el Centro Comercial Plaza Norte 2. Este centro cuenta con muy pocos cargadores, y además son de corriente alterna y baja potencia, por lo que para una recarga en condiciones es necesario desplazarse aproximadamente 1,5 km hasta un punto Iberdrola cercano.

Cargadores BP-Iberdrola en las proximidades del centro comercial

Al llegar al Centro Comercial Plaza Norte 2, la batería estaba al 32%. Se realizó la recarga en Iberdrola de 48,15 kWh, con un coste de 32,26 €. Fue el mayor coste de todo el viaje, ya que los cargadores eran de 400 kW, aunque no se necesitaba tanta potencia, y el precio era de 0,65 €/kWh. En la misma estación había otros cargadores de 180 kW, 5 céntimos más baratos, pero no estaban bien señalizados; los tres postes eran idénticos y solo uno indicaba claramente 400 kW. Cargué en el único que estaba disponible en ese momento.

Durante la espera, se podían ver varios BYD cargando, incluyendo un BYD Seal, lo que daba un poco de envidia ver cómo, incluso con el 96% de carga, todavía podía mantener 45 kW de potencia de carga.

A la izquierda el Renault Scenic, a la derecha BYD Seal

El tramo final desde Honrubia hasta el Centro Comercial Plaza Norte 2 fue de 180 km, con una velocidad media de 100,5 km/h y un consumo medio de 22,9 kWh/100 km.

Al llegar a Madrid, el navegador inicialmente intentaba dirigirnos por la R-3, que es de peaje. Ajustando la configuración para evitar peajes, el cálculo de ruta resultó en exactamente el mismo tiempo, ya que el tráfico en ese puente de diciembre era más de salida de Madrid que de entrada, permitiéndome ahorrarme el coste del peaje de la R-3 sin perder tiempo.

7. Centro Comercial Plaza Norte 2 – Albergue La Fábrica, Burgos

El 6 de diciembre por la tarde-noche, tras completar la recarga en Iberdrola en el Centro Comercial Plaza Norte 2, aprovechamos para comer en un Ginos y dar una vuelta por el centro comercial. Después de estas actividades, salimos con la batería al 85% rumbo a Burgos. La ruta discurre por la A‑1 en dirección norte, pasando por zonas suburbanas y tramos con tráfico denso cerca de la capital, aunque ya pasada la M‑40 el tráfico se normaliza y el trayecto es más cómodo.

Estimación C.C. Norte 2 - Albergue La fabrica

La ruta hasta el Albergue La Fábrica tuvo una distancia de 237,9 km, con una velocidad media de 94,4 km/h y un consumo medio de 22,2 kWh/100 km. El perfil de altitud del tramo incluye una subida prolongada por la zona de Somosierra, alcanzando los 1.400 m, y posteriormente se estabiliza alrededor de los 825 m a la llegada a Burgos. La conducción se realizó en modo normal, con aceleraciones estándar y velocidad máxima hasta 120 km/h. La temperatura exterior osciló entre 10 °C y 14 °C, y la calefacción del coche se mantuvo en 21 °C durante todo el trayecto.

Albergue La Fabrica

Al llegar al albergue, la batería estaba al 23%, suficiente para desplazamientos locales si hubiéramos decidido bajar a Burgos a cenar. Sin embargo, en el propio albergue había restaurante, así que decidimos no movernos y cenar allí, ya que estábamos bastante cansados. Eran aproximadamente las 20:00 h, con una temperatura agradable pero con algo de llovizna, y la cena resultó ser muy satisfactoria. Posteriormente, planifiqué que al día siguiente cargaría en algún cargador cercano de Zunder antes de partir rumbo a Castro Urdiales.

8. Albergue La Fábrica, Burgos – Castro Urdiales

El 7 de diciembre por la mañana, tras desayunar en el Albergue La Fábrica, fuimos a un cargador de Zunder en la zona universitaria de Burgos, desde donde salimos con la batería al 61% rumbo a Castro Urdiales. La carga realizada en Zunder fue de 36,33 kWh a un coste de 16,35 €.

La ruta discurre principalmente por la A‑1 y luego se incorpora a la AP‑68, descendiendo hacia Bilbao. Ya en las inmediaciones de Bilbao, la ruta pasa a la A‑8, por la cual se continúa hasta Castro Urdiales. La A‑1 y la AP‑68 presentan buen firme y tramos amplios de autopista, mientras que la AP‑68 y la A‑8, en la bajada hacia Bilbao y en los tramos finales, se vuelven más complicadas debido a curvas y cierto tráfico en zonas intermedias.

El trayecto tuvo una distancia de 200 km, con una velocidad media de 82,5 km/h y un consumo medio de 17,3 kWh/100 km. El menor consumo se debió en gran parte a la bajada desde la altitud media hasta Bilbao, que permitió una conducción más eficiente. La conducción se mantuvo en modo normal, con aceleraciones estándar y velocidad máxima hasta 120 km/h, aprovechando los sistemas de asistencia de la Renault Scénic E-Tech.

Las temperaturas exteriores oscilaron desde 10 °C al inicio del trayecto, aumentando hasta 19 °C al acercarnos a la costa. En este último tramo, no fue necesario mantener la calefacción, mientras que durante los tramos iniciales y de altitud media la calefacción se mantuvo a 21 °C para confort.

Al llegar a Castro Urdiales, la batería estaba al 23%. Solo quedaba recargar el vehículo hasta el 93%, que es el porcentaje con el que habíamos salido el 3 de diciembre, por lo que procedí a cargarlo en casa. La recarga totalizó 61 kWh a un coste de 6,10 € (0,10 €/kWh) en horario valle, dejando el vehículo listo y en las mismas condiciones de autonomía con las que comenzó el viaje.

Resumen global del viaje

Distancia total: 1.712 km

Energía total cargada: 350,3 kWh

Coste total de recarga: 136,62 €

Consumo medio: 20,5 kWh/100 km

Coste medio por 100 km: 7,98 €

Comparación con un vehículo de gasoil

Distancia total: 1.712 km

Combustible total: 111,3 litros

Coste total de combustible (1,529 €/litro): 170,2 €

Consumo medio: 6,5 litros/100 km

Coste medio por 100 km: 9,94 €

Detalles para una vida interior mas agradable

Últimamente he estado haciendo algunos pequeños cambios en mi Renault Scénic E-Tech para que el habitáculo sea más cómodo y práctico. Son detalles que a simple vista parecen mínimos, pero al final marcan la diferencia cuando pasas mucho tiempo en el coche.

Empecé por una bandeja de goma que compré en AliExpress (6,49€) para el cofre del reposabrazos del conductor. Me ha sorprendido lo útil que resulta: evita que los objetos se caigan hasta el fondo y permite dejar a mano el móvil, unos bolígrafos o cualquier cosa pequeña sin tener que buscarlos en el interior. Lo mejor es que si quiero acceder al compartimento inferior, solo tengo que levantar la bandeja, y así el reposabrazos queda organizado en dos niveles, lo que facilita mantener todo ordenado.

Permite que el cofre, bajo el reposabrazos, tenga dos niveles

Además, encontré otra bandeja para los dos huecos que hay debajo del reposabrazos (14,5€), donde normalmente se dejan las llaves. Esta bandeja tiene una goma antideslizante con tres zonas separadas, y es increíble lo práctico que resulta: los objetos pequeños se mantienen en su sitio, no se mueven ni hacen ruido mientras conduces. Se supone que es para el Megane E-Tech pero en la Scenic E-Tech ajusta como un guante. Es un detalle que uno no sabe que necesita hasta que lo prueba, y la verdad es que ha mejorado mucho la sensación de orden dentro del coche.

Tres compartimentos bajo el reposabrazos

También me he ocupado de las alfombrillas. Recuerdo que cuando compré mi antiguo Scénic de gasoil, venían todas las alfombrillas, incluidas las del interior y la del maletero, así que todo estaba cubierto desde el principio. En el Scénic Tech, en cambio, las originales solo incluyen las cuatro del interior (115,26€), por lo que la del maletero tuve que comprarla aparte a un fabricante de Europa del Este (45€). No es una pieza de lujo ni especialmente gruesa, pero cumple perfectamente su función. Los bordes se elevan, así que cualquier líquido o suciedad queda contenido, y se ajusta bastante bien al maletero a pesar de ser más fina que la original. Al principio desprendía un olor fuerte a goma recién fabricada, pero desapareció en unos días y ahora me resulta muy cómoda de usar.

No es goma, es plástico, pero cumple su cometido

Otro pequeño toque que añadí fue personalizar la llave manos libres. La de Renault es negra, pero encontré un fabricante francés que vende los plásticos exteriores para cambiarla a casi cualquier color (27€). Tienen un catálogo muy amplio, supongo que para simular el color de la carrocería de tu coche. Lo único es que solo se cambia la parte trasera, así que los botones siguen siendo negros. En mi caso ahora la parte trasera es blanca y el resto negro. No es una transformación completa, y quizá resulte un poco caro para lo que ofrece, pero da un detalle de personalización que me gusta.

Hay muchos mas colores

Finalmente, me di un pequeño capricho: un ambientador CEENIU CF-8 con forma de volcán que libera fragancia automáticamente (158,61€). Es algo caro, pero funciona de maravilla y además incluye un cargador solar (40,67€), así que no hay que estar preocupándose por recargarlo cada mes. Se activa solo al detectar movimiento, liberando aroma cada cinco o siete minutos según lo programes, y se apaga cuando no hay nadie en el coche. Los recambios duran unos tres meses y cuestan alrededor de treinta y seis euros cada uno. De los dos aromas que probé, el que más me gusta es el que llaman “fuerte”, y será el que siga usando a partir de ahora.

Ambientador CEENIU CF-8

Después de todos estos cambios, la verdad es que el coche ha ganado mucho en comodidad y practicidad. Entre la bandeja del reposabrazos, la bandeja con goma antideslizante, las alfombrillas, la personalización de la llave y el ambientador, se siente más ordenado, más cuidado y simplemente más agradable para conducir cada día. Son detalles pequeños, pero que marcan la diferencia y hacen que cada viaje sea un poco más cómodo.

Dejo los links por si a alguien le interesa:

AliExpress - Bandeja interior del reposabrazos.

AliExpress - Bandeja bajo el reposabrazos.

Renault - Alfombrillas de goma.

PTC AUTO - Cubre maletero de plástico.

LM Parts - Personalización de llave manos libres.

CEENIU - Ambientador CEENIU-CF8.

Amazón - Cargador solar para CEENIU CF-8.




Viaje en coche eléctrico: Castro Urdiales – Santiago de Compostela – Castro Urdiales

Santiago de Compostela en Scenic E-Tech

Llevo ya cuatro años viajando a Santiago de Compostela en mi Peugeot e-208. Es un coche eléctrico fiable y eficiente para recorridos cortos y medianos, pero en viajes largos nos limita bastante: no podía recorrer más de 200 km seguidos por autopista sin planificar cuidadosamente las paradas de carga. Cada viaje era un pequeño ejercicio de logística.

Este año las cosas han cambiado tras la adquisición del Renault Scénic E-Tech, comprado en abril. Con él podía recorrer casi 400 km seguidos sin preocupaciones y aprovechar cargadores rápidos con mayor comodidad. Este viaje fue la oportunidad perfecta para comparar cómo cambia la experiencia de viajar en eléctrico con un coche más potente y con mejor autonomía.

Predicción pesimista del planificador de rutas

Salí de Castro Urdiales con la batería al 100 % y un poco de tensión, porque el planificador de rutas de Google Automotive decía que llegaría a Tapia de Casariego con 1 % de batería. Sin embargo, gracias al modo ECO, limitando la velocidad a 115 km/h y sin usar el aire acondicionado en este tramo, llegamos con un 21 % de batería restante. Solo añadí cinco minutos más al trayecto por mantener la conducción eficiente.

Hasta Tapia de Casariego

Recorrimos 343,2 km a una velocidad media de 101 km/h, con un consumo medio de 19,1 kWh/100 km, lo que demuestra que los trayectos largos son perfectamente viables si se conduce de forma cuidadosa.

Lo rompió y movió de su emplazamiento

Al llegar a Tapia de Casariego me encontré con que las dos bocas de carga de Zunder estaban ocupadas. En una de ellas había un coche híbrido enchufable que, según el otro conductor que estaba cargando, llevaba allí más de una hora totalmente cargado y bloqueando la manguera del cargador. Tras esperar un buen rato, llegó el propietario y sin dar explicaciones, retiró su coche. Parece ser que nuestras miradas de desaprobación hicieron mella en él porque se puso nervioso y al hacer la maniobra para salir del parking se golpeó fuertemente contra la caseta de acometida del punto de carga y rayó todo el lateral de su nuevo y flamante Seal U-DM-i. Fue un recordatorio, o el Karma, de lo importante que es ser responsable en estaciones compartidas; aunque solo sea por empatía hacia los demás.

La empatía brilla por su ausencia.

Cargué 40 minutos, sumando 56,48 kWh por 22,76 €. Durante los primeros ocho minutos la carga funcionó a 150 kW, y luego se redujo a 75 kW cuando llegó otro coche.

Segundo trayecto hasta el destino

Desde Tapia de Casariego hasta Santiago de Compostela, ya con aire acondicionado encendido, recorrimos 180,6 km a 83,8 km/h de media y un consumo de 20,1 kWh/100 km. En total, la ida sumó 523,8 km, con una velocidad media de 95 km/h y un consumo medio de 19,4 kWh/100 km, incluyendo la parada de carga. La conducción eficiente demostró ser efectiva sin añadir apenas tiempo extra.

Iglesia de la Virgen Peregrina de Pontevedra

Durante mi estancia en Santiago de Compostela, utilicé el coche todos los días para moverme por la ciudad, haciendo los desplazamientos habituales. Además, aproveché para hacer un par de excursiones cortas por la zona: un día fui a Boiro, Ría de Arousa, y otro día visitamos Pontevedra.

Cuatro cargadores, entre 11 kW y 22 kW, en el parking de un hospital

Para todos estos trayectos utilicé unos cargadores AC que Endesa tiene situados dentro del parking de un hospital, dos de 11 kW y otros dos de 22kW que me permitió cargar el coche durante varias horas sin prisas. Generalmente recogía el vehículo cuando estaba al 80 % de batería, y el último día lo dejé cargando hasta el 100 % para asegurarme de tener autonomía suficiente para el viaje de vuelta.

Aunque mi Renault Scénic E-Tech solo puede cargar hasta 7,4 kW en corriente alterna, estos cargadores tenían un precio muy razonable de 0,35 €/kWh. Gracias a esto, pude recorrer Santiago y alrededores con total comodidad y tranquilidad, sin preocuparme por la batería, y llegar al día de la vuelta con el coche completamente cargado.

Ciudad de la Cultura de Galicia

Por cierto, es el quinto año en el que no tengo que preocuparme por encontrar aparcamiento en Santiago de Compostela. Los coches eléctricos podemos aparcar en las zona azules sin limite de tiempo ni sacar ticket. En Santiago de Compostela hay zonas verdes (en las que se puede aparcar durante el día sin ticket y la noche está reservada a los residentes), zonas azules (con diferentes limites de tiempo, pero en ningún caso mas de 4 horas), zonas amarillas (reservadas a ciertos colectivos como autobuses escolares, ambulancias, etc) y blancas donde el aparcamiento es gratuito. Y luego hay combinaciones de dos colores; por ejemplo, verde/azul que significa que durante la noche pueden aparcar solo los residentes pero que durante el día se comportan como zonas azules y hay que pagar por unas horas.

Estimación de batería en la parada de vuelta

Trece días después comenzó la vuelta, saliendo de Santiago con la batería al 100 %. El planificador de rutas me decía que a la parada de Gijón llegaría con un 27 %, pero finalmente llegamos con el 34 %, un margen más que suficiente.

Los cargadores rápidos que utilicé en viaje fueron siempre de Zunder, gracias a mi suscripción que me permite pagar 0,40 €/kWh. El primer cargador que probé decía ser de 100 kW, pero solo entregaba 50 kW, así que no esperé demasiado y me cambié a otro cargador cercano de 250 kW. La primera carga duró 19 minutos (14,04 kWh) y la segunda 23 minutos (29,39 kWh), lo que permitió completar los 524,8 km de vuelta a una velocidad media de 91 km/h y un consumo de 19,4 kWh/100 km, incluyendo paradas y cambio de cargador.

Zunder ha desplegado en Gijón una enorme red de cargadores

Todo el recorrido de vuelta se realizó con aire acondicionado encendido, mostrando que el coche mantiene eficiencia y autonomía incluso usando el climatizador durante todo el viaje.

En resumen, estas fueron las cargas y los importes gastados:

Carga en Tapia de Casariego

  • Duración: 40 minutos

  • Energía añadida: 56,48 kWh

  • Coste: 22,76 €

Cargas en Santiago de Compostela

  • Energía añadida: 47,47 kWh. Coste: 16,61 €

  • Energía añadida: 22,93 kWh. Coste: 8,03 €

  • Energía añadida: 40,37 kWh. Coste: 14,13 €

  • Energía añadida: 26,16 kWh. Coste: 9,16 €

  • Energía añadida: 15,47 kWh. Coste: 5,41 €

Total desplazamientos urbanos: 152,4 kWh → 53,34 €.

Cargas en Gijón

  • Duración: 19 minutos (50 kW)

  • Energía añadida: 14,04 kWh

  • Coste: 5,62 €

  • Duración: 23 minutos (250 kW)

  • Energía añadida: 29,39 kWh

  • Coste: 11,76 €

Total cargas Gijón: 43,43kWh → 17,38 €.

Total viaje: 252,31kWh → 93,48 €.

Viajar en coche eléctrico ya no es una preocupación. Con un vehículo moderno como el Renault Scénic E-Tech, los trayectos largos son cómodos, predecibles y eficientes. El modo ECO ayuda a ahorrar energía sin apenas añadir tiempo, y los cargadores rápidos y de AC permiten mantener la batería lista en todo momento.

La experiencia en Tapia de Casariego sirve como recordatorio: los cargadores compartidos deben usarse con responsabilidad. Dejar un coche bloqueando el punto de carga es una falta de cortesía y empatía.

En definitiva, viajar en eléctrico es totalmente viable, y cada año que pasa se hace más fácil y cómodo. Solo hace falta planificar un poco, conducir con cabeza y aprovechar las ventajas que ofrece un coche eléctrico moderno.

Si queréis echar un vistazo a los viajes de 2021, 2022 y 2023 pinchar en los links.

Un saludo a todos y buen viaje.